El Intercambio tecnológico Feminista (ITF), es un espacio que busca fortalecer los conocimientos y habilidades de las mujeres participantes y enfocarlos en la apropiación de la seguridad digital para proteger su privacidad y disminuir los riesgos en línea.

Prevenir las violencias en los espacios digitales hacia las mujeres y las niñas es el objetivo principal de la campaña Dominemos La Tecnología, y desde la Escuela de Seguridad Digital de Colnodo (ESD) se contribuye para que las mujeres a través del conocimiento hagan un uso seguro de la tecnología.

En la Campaña 2018, la ESD desarrolló una agenda de formación con un enfoque de Seguridad Holística que aborda el cuidado individual y colectivo de la corporalidad, la integridad física y emocional de las mujeres, las cuales tienen trascendencia en los escenarios digitales. Además, realizó un ejercicio diagnosticó sobre las prácticas en línea de las mujeres, y desde allí se abordaron temas como: malware, navegación segura, gestión de contraseñas con la herramienta Keepass y cifrado de mensajería.

17 mujeres participaron en este espacio que les brindó como recordatorio un collar artesanal realizado por una artista bogotana, que de manera simbólica representa un amuleto de protección para las mujeres, pues esta obra está compuesta por piedras naturales como la amazonita y elementos como el coral rojo, que pretenden alejar las malas energías y empoderar a la persona que lo posee. Este recordatorio cuenta con una USB que contiene sistemas operativos como: Tails, una herramienta que permite utilizar internet de forma anónima, y una serie de programas portables para salvaguardar la privacidad y la información de las participantes.

Seguridad Digital para las mujeres

Las mujeres se ven enfrentadas a una serie de desafíos al interactuar dentro de los espacios digitales, según la Asociación para el Progreso de las Comunicaciones (APC) las mujeres que son víctimas de fenómenos de violencia digital como el ciberacoso, sextorsión o ciberbuylling se ven afectadas por consecuencias como daños emocionales 33 %, daño a su reputación 20 %, daño físico 13%, daño a la privacidad 13 % y agresiones sexuales en un 9%.

La ESD a lo largo de su trayecto, ha desarrollado procesos de apropiación de la tecnología con prácticas seguras y seguirá implementando acciones para disminuir los riesgos y amenazas en línea contra las mujeres.